Cómo limpiar y lubricar la cadena de bicicleta fácilmente

La cadena está en movimiento cada vez que pedaleas y, con el uso, va acumulando polvo, barro, restos de grasa y otras partículas que afectan su funcionamiento. Esa suciedad provoca ruidos, acelera el desgaste de la transmisión y hace que el pedaleo se sienta menos suave.
Hacer el mantenimiento cadena bicicleta es más sencillo de lo que parece. Solo necesitas algunos productos básicos y unos minutos de vez en cuando para mantener la transmisión limpia, reducir el desgaste de sus componentes y conseguir cambios más precisos.
¿Por qué es importante limpiar la cadena con frecuencia?
Cada vez que usas la bicicleta, la cadena acumula polvo, humedad y otros residuos. En ciudad también recoge restos del asfalto y pequeñas partículas de metal, mientras que en caminos destapados se le pegan tierra, arena y barro. Si llueve, toda esa suciedad se mezcla con la grasa y forma una pasta abrasiva que acelera el desgaste de la transmisión.
Si la cadena pasa mucho tiempo sin limpiarse, esa mezcla desgasta los eslabones, el cassette y los platos. Esto puede provocar cambios imprecisos, pérdida de rendimiento e incluso saltos de cadena al pedalear con fuerza.
Además, limpiar la transmisión permite detectar eslabones rígidos, óxido o señales de desgaste antes de que el problema empeore. Detectarlos a tiempo puede evitar el cambio de varias piezas y un gasto mucho mayor.
Cada cuánto conviene hacer la limpieza

En un uso urbano y con calles secas, basta con limpiar y lubricar la cadena cada 200 o 300 kilómetros. Si ruedas por caminos con barro, arena o bajo la lluvia, conviene hacerlo apenas termine el recorrido para evitar que la suciedad se adhiera a la transmisión.
Si utilizas la bicicleta como parte de tu rutina de ejercicio, mantenerla en buen estado te permitirá entrenar con mayor comodidad y aprovechar mejor cada salida.
También hay señales que indican que es momento de hacer mantenimiento. Si la cadena hace más ruido de lo normal, está cubierta de suciedad o los cambios ya no son tan suaves, probablemente sea hora de volver a limpiarla y lubricarla.
Los materiales que realmente necesitas

Limpiar la cadena no requiere una gran inversión. Con un cepillo de cerdas resistentes, unos paños limpios y un desengrasante para bicicletas es suficiente para dejarla en buen estado.
Los desengrasantes para transmisión cuestan entre $30.000 y $70.000 COP, según la marca y la presentación. Finish Line, Muc-Off, Shimano, WD-40 Bike y Zefal tienen productos que eliminan la grasa sin afectar la transmisión.
También hay limpiadores de cadena que permiten lavarla mientras giras los pedales. Su precio suele estar entre $90.000 y $180.000 COP y hacen el trabajo más rápido si limpias la cadena con frecuencia.
Cómo limpiar correctamente la cadena
Para comenzar, coloca la bicicleta sobre un soporte o apóyala en un lugar donde quede firme. Así podrás girar los pedales sin problema mientras haces la limpieza.
Después aplica el desengrasante sobre toda la cadena mientras giras los pedales lentamente. Déjalo actuar unos minutos para que afloje la grasa y la suciedad acumuladas.
El cepillado hace la diferencia
Después de dejar actuar el desengrasante, usa un cepillo para limpiar los espacios entre los eslabones. Aprovecha también para limpiar el cassette y las roldanas del cambio trasero, ya que suelen acumular mucha suciedad.
No hace falta frotar con demasiada fuerza. Retira poco a poco la grasa vieja y los residuos hasta que la cadena quede limpia.
Para terminar, pasa un paño seco mientras giras los pedales para eliminar cualquier resto de suciedad y desengrasante.
Elegir el lubricante adecuado también es importante
Con la cadena limpia, ya puedes aplicar el lubricante. Elegir el adecuado es importante, ya que hay productos pensados para clima seco y otros que ofrecen un mejor desempeño bajo la lluvia o en terrenos con barro.
Conocer los tipos de lubricante cadena también ayuda a evitar errores, como usar un aceite demasiado espeso en ambientes secos o uno demasiado ligero si ruedas con frecuencia bajo la lluvia.
Lubricante seco
Es una buena opción para usar la bicicleta en ciudad o sobre pavimento seco. Atrae menos polvo y mantiene la transmisión limpia por más tiempo.
Su punto débil es la lluvia o el barro, ya que el lubricante dura menos y hay que volver a aplicarlo con mayor frecuencia.
Lubricante húmedo
Funciona mejor cuando hay lluvia o mucha humedad, ya que se mantiene por más tiempo en la cadena durante recorridos largos o por terrenos embarrados.
Eso sí, si lo usas siempre en clima seco, atraerá más suciedad y tendrás que limpiar la transmisión con mayor frecuencia.
Lubricantes con cera
Los lubricantes de cera son cada vez más usados porque atraen menos polvo y ayudan a mantener la transmisión limpia.
Antes de aplicarlos por primera vez, la cadena debe quedar muy limpia para que funcionen correctamente.
La forma correcta de aplicar el lubricante
Un error común es aplicar demasiado aceite a la cadena porque se cree que así queda mejor protegida. En realidad, ocurre lo contrario.
Aplica una gota sobre cada rodillo mientras giras los pedales hacia atrás. Así el lubricante llega al interior de los eslabones, donde hace falta.
Espera unos minutos y retira el exceso con un paño limpio. El lubricante debe quedar dentro de los eslabones, ya que el que queda por fuera solo atrae polvo y suciedad.
Un hábito que beneficia tanto a la bicicleta como al ciclista
Limpiar y lubricar la cadena toma pocos minutos y ayuda a que la transmisión funcione mejor, haga menos ruido y se desgaste más lentamente. Si usas la bicicleta todos los días, este hábito también puede ayudarte a evitar reparaciones innecesarias.
Para muchas personas, la bicicleta hace parte de su rutina de salud y deporte. Mantener la transmisión en buen estado hace que el pedaleo sea más suave y que cada recorrido se sienta más cómodo.
Incluir este mantenimiento en tu rutina hará que la cadena dure más y reducirá el desgaste del cassette y los platos. Es un trabajo sencillo que puede ahorrarte dinero y mantener la bicicleta funcionando en buenas condiciones por más tiempo.

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